Por Ernesto Oldenburg
Foto: Facundo Manoukian

Sobre la calle Gorriti -a una manzana de la convulsionada Plaza Serrano- abrió un bar diferente, cálido y contenedor, a cielo abierto. Respira protegido por altas medianeras, donde se encaraman prolijas enredaderas, trepadoras que brindan un marco orgánico, botánico y vegetal a la noche porteña. Todo el bar es un gran patio, salpicado de mobiliario ecléctico, acorde e informal. Al fondo brilla la barra, motor del Soria, que sube el pulso según pasan las horas. Allí, Gastón Cabrera y Martín Vespa despachan tragos con ritmo y energía. Hay ambiente desde que abren. Las chicas (y algún que otro chico) que atienden, van y vienen por las mesas. El lugar se va poblando de grupos mixtos, parejas y amantes solitarios de los buenos bares. Público local y extranjero en plan de pasarla bien, porque de eso se trata. El sitio es amplio. La parcela que atraviesa hasta el Pasaje Soria (de allí su nombre) presenta recovecos múltiples. Desde un salón con barra, sillones y piezas de arte, hasta una pacífica terraza, con malvones y sin parlantes. Hay una colección de butacas y mesitas por varios rincones. Y los baños unitarios garantizan privacidad en los momentos federales.

 Vermú verde

“Un jardín metido en Palermo”, “Varios bares en uno” aseveran sus creadores, Hernán Buccino y Martín Salomone. Dos amigos que hicieron realidad su sueño de una charla de verano. Por fin una buena idea en el lugar indicado. Un techo corredizo protegerá la nave central de los primeros fríos. La bicisenda que roza la entrada principal (se puede ir y dejar la bici adentro) contrasta con la respetuosa estampa del ángel de la guarda del local, un guardia de seguridad que impone tranquilidad a este bar por demás pacífico, aunque se suele llenar hasta altas horas. Aparte de los drinks de siempre, los bartender residentes estrenan carta propia. Tragos con destilados y aperitivos importados mezclados con criterio. Un estilo ligero, refrescante y frutal a precios moderados. Rescatan el Cynar en tres versiones (Julep, tipo Mojito; Vermouth, con tónica y cítricos; y Caipichofa). La lista sigue con bitter, vodka, ron, sake, licores, grappa y hasta Absenta. Siempre hay sorpresas, tragos del momento y talentos invitados. Los colegas cocteleros Federico Cuco y Luis Miranda pasaron por allí, grandes figuras de noches espirituosas. Con la música pasa lo mismo. Una buena pista genera el ambiente óptimo, hasta que atraca algún DJ sazonando el buen clima que reina en Soria, el remanso que faltaba cuando sale la luna.

DATOS ÚTILES

Dirección: Gorriti 5151, Palermo

Teléfono: 4832-1745

Horario: Martes a jueves de 20 a 3; viernes y sábado, de 21 a 4.

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