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                <title>Revista Bacanal</title>
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                <description>Revista Bacanal</description>
                <language>es-ar</language>
                <copyright>Copyright 2012</copyright>
                <lastBuildDate>Sat, 19 May 2012 00:00:02 -0300</lastBuildDate>
                <pubDate>Sat, 19 May 2012 00:00:02 -0300</pubDate>
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                    <title><![CDATA[El silencio perfecto]]></title>
                    <description><![CDATA[<!-- p { margin-bottom: 0.21cm; } -->
<p style="margin-bottom: 0cm; font-weight: normal;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Ryuichi Sakamoto y Alva Noto pasaron con su &ldquo;S&rdquo; tour por el Gran Rex, con sonidos y silencios &uacute;nicos, en un viaje sutil por universos a los que s&oacute;lo se accede a trav&eacute;s de la m&uacute;sica.</span></p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><strong>Por Aurelia Rich</strong></span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Hay d&iacute;as en que el silencio es tan amigable, que s&oacute;lo es posible conjugarlo con m&uacute;sica que no fomente los pensamientos. Ryuichi y Alva Noto tienen ese don.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Hace un a&ntilde;o, grabaron su quinto proyecto en colaboraci&oacute;n, de t&iacute;tulo <em>Summvs</em>, una combinaci&oacute;n de las palabras latinas <em>summa</em> y <em>versus</em>, casi un koan en s&iacute; mismo, que invita a enlazar paradojas en formato sonoro: el todo y lo opuesto, la masividad del Oscar y la investigaci&oacute;n minimal, el martilleo de un piano sutilmente humano y electr&oacute;nicos artefactos con sonidos espaciales.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">La puesta de esta gira que comenz&oacute; hace un a&ntilde;o en Londres es simple: un piano de cola y, frente a &eacute;l, una mesa con una computadora y muy pocos accesorios. De fondo, una pantalla alargada en la que Noto crea im&aacute;genes en tiempo real, a partir de dise&ntilde;os flexibles sobre los que improvisa ef&iacute;meras formas visuales de los sonidos. </span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Sobre esta plataforma, la definici&oacute;n de <em>ambient</em> se revela. Los entornos sonoros de <em>Summvs</em> generan ondas sinusoidales entre estados de conciencia estelar &ndash; empezando por los nombres de los temas, que parecen inspirados en la flota de <em>Star Treck</em> &ndash; y armoniosas profundidades terrestres. As&iacute;, para el despegue de la noche, Alva Noto se envuelve en zumbidos, bits, breves irradiaciones de ruido blanco, frecuencias l&uacute;minicas en azul el&eacute;ctrico, y Ryuichi responde haciendo caer cada nota de su piano como una gota de lluvia tibia en el barro.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Cada tema tiene un cierre redondo, y queda envuelta en un silencio perfecto, que deja suspendidas en el aire las manos de Sakamoto sobre el piano, y las de Noto sobre su equipo digital.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/AlvaNotoRyuichiSakamotoANotoRSakamoto.jpg" alt="" /></span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><strong>Laboratorio y taller</strong></span><br /><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">La pantalla, ahora con l&iacute;neas blancas y peque&ntilde;as figuras geom&eacute;tricas que juegan sobre ellas, refleja los tonos met&aacute;licos, hasta latosos, que introduce el alem&aacute;n, mientras reserva para s&iacute; la decisi&oacute;n de intervenir o no sobre cada emisi&oacute;n de Sakamoto. El japon&eacute;s, por su parte, se propone una investigaci&oacute;n de su instrumento, que utiliza como laboratorio y tambi&eacute;n como taller. Abre la tapa del piano y toca las teclas por dentro con la actitud de un cirujano, martilleando en busca del agudo perfecto, como si quisiera empujar el mismo l&iacute;mite sonoro que su compa&ntilde;ero explora desde lo digital.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">En otros paisajes, gana la hondura, lo interno, el origen que comienza a gestarse a partir de un piano resonante cual campana del Dharma. Hay ambiente de caverna, de estalacticas en formaci&oacute;n. Es un origen que en lo musical tal vez est&eacute; expresado en el instrumento&nbsp; que eligi&oacute; Sakamoto para su grabaci&oacute;n de la trilog&iacute;a de temas que funcionan como eje de Summvs: <em>Microon I</em>, <em>II</em> y <em>III</em>. Se trata de un piano metamorfoseador en dieciseisavos octavos de tono &ndash; uno de los quince que hay en el mundo- creado alrededor de 1940 por Juli&aacute;n Carrillo, mexicano pionero de la m&uacute;sica microtonal, quien materializ&oacute; con su creaci&oacute;n sonidos que hasta ese momento s&oacute;lo pod&iacute;an ser considerados en abstracto.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Sin una palabra, llega un tema que es una concesi&oacute;n al p&uacute;blico, que lo celebra. Sobre un fondo de constelaciones que forman rojas, org&aacute;nicas uniones at&oacute;micas, se entremezclan con sutileza los acordes de <em>Forbidden Colours</em>, la canci&oacute;n que gan&oacute; corazones &ndash;sobre todo gays- en aquella pel&iacute;cula de 1983 que conjug&oacute; los talentos de Sakamoto, Bowie, Oshima y Sylvian.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">La otra perla de la noche, tambi&eacute;n rescatada en el tiempo, pero con dos reversiones en <em>Summvs</em>, fue <em>By This River</em>, de Eno, Roedelius y Moebius, un cl&aacute;sico del <em>ambient </em>que juega a la perfecci&oacute;n con la l&iacute;nea precisa, minuciosa y elevada del concepto &ldquo;S&rdquo;.</span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">A trav&eacute;s de interferencias volc&aacute;nicas y olas de arena fina, escalando agudos y enterr&aacute;ndose en graves extremos, sin miedo a los extremos, el concierto fue llegando al final. El d&uacute;o regal&oacute; dos bises y una inclinaci&oacute;n con las dos manos unidas. Su silencio perfecto qued&oacute; flotando en el ambiente.</span></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Fri, 18 May 2012 19:51:37 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/2544cbe9eb4c2271f29c9c1f13d69451.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Más allá del oasis]]></title>
                    <description><![CDATA[<!-- p { margin-bottom: 0.21cm; } -->
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: x-small;">Noel Gallagher mostr&oacute; en GEBA su evoluci&oacute;n como pseudo-solista<br /></span></p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<!-- p { margin-bottom: 0.21cm; } -->
<p style="margin-bottom: 0cm;"><strong>Por Sandra Mart&iacute;nez</strong></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Dejar una banda extremadamente popular puede ser complicado para un m&uacute;sico a la hora de presentarse en vivo. &iquest;Est&aacute; harto Paul de tocar canciones de los Beatles? &iquest;Puede Morrissey armar un setlist sin que un tercio de los temas sean de The Smith? &iquest;Podr&iacute;a Thom Yorke presentarse en Buenos Aires sin desplegar un solo hit de Radiohead? Quiz&aacute;s en sus pa&iacute;ses natales, donde el p&uacute;blico tuvo la oportunidad de ver sus bandas con frecuencia y entonces est&aacute;n m&aacute;s abierto a escuchar lo nuevo. Pero ac&aacute;, donde la espera para ver a ciertos artistas a veces se hace larga, la gente es m&aacute;s propensa a pedir "una que sepamos todos".</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Esa presi&oacute;n se hizo sentir, en cierta medida, la noche del 6 de mayo en la segunda fecha de Noel Gallagher participando del Personal Pop Festival,  con el estadio de GEBA completo, donde se present&oacute; con su banda, The High Flying Birds, proyecto pseudo-solista armado tras su partida de Oasis. El ingl&eacute;s se hizo esperar un rato antes de arrancar casi a las 21:30 con <em>(It&acute;s Good) To Be Free</em>, para continuar con <em>Mucky Fingers</em>, despejando en seguida las dudas de los que se preguntaban cu&aacute;nto lugar le dar&iacute;a a los temas que sol&iacute;a tocar con su hermano Liam.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/NoelGallagher023.jpg" alt="" width="450" height="327" /></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Luego comenzaron los temas de los High Flying Birds, siguiendo el orden del album debut. <em>Everybody&acute;s on the Run</em>, <em>Dream on</em>, <em>If I had a Gun</em> sumadas a <em>Freaky Teeth</em> y <em>The Good Rebel</em> de su reciente EP <em>Songs from the Great White North</em> alcanzaron para demostrar que Gallagher arm&oacute; una banda s&oacute;lida, con la que pudo retomar y evolucionar su legado oasiano y lucirse en vivo como en las viejas &eacute;pocas.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Pero la gente quer&iacute;a m&aacute;s Oasis y coreaba a viva voz <em>Live Forever</em>. Entre fastidiado y divertido por la insistencia, se despach&oacute; con un "<em>fuck off</em>" digno de su fama de chico malo. Pero de todas formas les dio el gusto intercalando una versi&oacute;n ac&uacute;stica de <em>Supersonic</em>, m&aacute;s <em>Talk Tonight</em> y <em>Half the Wolrd Away </em>a sus <em>Record Machine</em>, <em>Soldier Boys &amp; Jesus Freaks</em> y <em>Broken Arrow</em>, para cerrar con <em>Stranded On The Wrong Beach</em>. Para los bises se reserv&oacute; <em>Let The Lord Shine A Light</em> y - apoteosis hitera - <em>Whatever</em>, <em>Little By Little </em>y <em>Don't Look Back In Anger. </em><span style="font-style: normal;">S&oacute;lo hab&iacute;a pasado </span>una hora y media, pero el show corto es entendible teniendo en cuenta que The High Flying Birds hab&iacute;a agotado todo el stock de canciones propias. Alargar el recital hubiera implicado recurrir m&aacute;s al arc&oacute;n de los recuerdos, inclinando la balanza para el lado retro y diluyendo demasiado el material nuevo. As&iacute;, los amantes de Oasis en particular se fueron con sus expectativas colmadas, pero los amantes de la m&uacute;sica en general tambi&eacute;n se fueron satisfechos al ver que Noel sigue en la senda de la m&uacute;sica f&aacute;cil de escuchar pero no exenta de talento y complejidad.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/NoelGallagher175.jpg" alt="" /><br /></span></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Thu, 17 May 2012 16:25:05 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/c5bde98ecd12a9c222e7059c98e18170.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Flaco y eterno]]></title>
                    <description><![CDATA[<!-- p { margin-bottom: 0.21cm; } -->
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">En su homenaje a Luis Alberto Spinetta, que titul&oacute; <em>Puentes Amarillos</em>, Pedro Aznar conmovi&oacute; a 50 mil personas.</span><!-- p { margin-bottom: 0.21cm; } --></p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<!-- p { margin-bottom: 0.21cm; } -->
<p style="margin-bottom: 0cm;"><strong><span style="font-size: small; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Por Grisel Ruiz</span></strong></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-size: small; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">En 1983, Pedro Aznar y Luis Alberto Spinetta apuntaban hacia un mismo lugar: grandes m&uacute;sicos de un rock nacional naciente post Malvinas. Locos capaces de  cierta desfachatez para vestir calzas apretadas y camperas con estilo vintage. Era el renacimiento del rock argento y ellos estaban en primera fila. </span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-size: small; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">As&iacute;, compartieron giras, composiciones y noches. Se hicieron amigos sac&aacute;ndole chispas a bajos y guitarras y compa&ntilde;eros de trabajo como Moro, Epumer y Machi. El tiempo pas&oacute;. Y mientras que Aznar se apoy&oacute; en la m&uacute;sica latinoamericana, el folklore y el jazz, el Flaco se sostuvo firme en el rock spinetteano. Parec&iacute;a que los caminos se bifurcaban. Pero no, no tanto. </span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Es que, vaya uno a saber por qu&eacute;, Aznar nunca abandon&oacute; el barco y las costas de Spinettalandia. Algo que confirm&oacute; en su &aacute;lbum <em>Quebrado</em> (2008), donde dej&oacute; en claro -con su versi&oacute;n de <em>Credulidad</em>- que su admiraci&oacute;n por las composiciones del Flaco segu&iacute;a vigente. Y su capacidad para interpretarlas tambi&eacute;n. </span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Por eso, no fue extra&ntilde;o que el domingo 29 de abril se animara a hacer este show a tres meses de la muerte de Spinetta: un recital gratuito, organizado por el Ministerio de Cultura y Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, donde repas&oacute; 26 canciones del poeta m&aacute;s legendario del rock nacional. Y all&iacute;, Aznar se encarg&oacute; de que fuera una noche memorable. Hubo de todo: cl&aacute;sicos, emoci&oacute;n, virtuosismo, humor y un micr&oacute;fono que dej&oacute; de funcionar y, por 30 segundos, se convirti&oacute; en el responsable de la repetici&oacute;n del tema<em> Alas de la Ma&ntilde;ana</em>. "Se cort&oacute; en una parte, &iquest;no?", interrumpi&oacute; Aznar con picard&iacute;a. "Tiralo a la basura y tocala de nuevo", respondi&oacute; la multitud. "&iquest;Ustedes dicen? &iexcl;Bueno, adelante!". </span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><strong>&nbsp;<span style="font-size: small; font-family: arial,helvetica,sans-serif;">Celebrar al Flaco</span></strong></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;">&nbsp;<span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Luego de <em>Cantata de Puentes Amarillos </em>y <em>Perdonado</em>, Aznar dispar&oacute;: &ldquo;Eleg&iacute; la palabra Celebraci&oacute;n como subt&iacute;tulo de este concierto, porque el vocablo Tributo pone cierta distancia. Cierta lejan&iacute;a. Y yo quiero que celebremos juntos este legado que Luis nos dej&oacute; para siempre&rdquo;. El p&uacute;blico empezaba a tomar temperatura, gritaba animado y ped&iacute;a por m&aacute;s, por mucho m&aacute;s. Y en un instante, ante una tira de palabras adicionales, apareci&oacute; el legendario baterista Pomo, un soldado de Spinettalandia. El verdadero esp&iacute;ritu de Spinetta empez&oacute; a salir de la galera de Aznar y explot&oacute; en <em>Resumen Porte&ntilde;o</em> y en un altamente er&oacute;tico tono en la versi&oacute;n de <em>Sexo</em>.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Si bien hubo algo de nostalgia y de tristeza por la ausencia del Flaco, la consigna de estar en medio de una celebraci&oacute;n siempre estuvo presente. Casi sobre el final, la intensa voz de Roxana Amed apareci&oacute; en escena para notables versiones de <em>Barro, Tal Vez</em> y de <em>Durazno Sangrando</em>. </span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><span lang="es"><em>Muchacha Ojos de Papel</em></span><span lang="es">, el himno m&aacute;s recordado de Spinetta, fue la cr&oacute;nica de un final anunciado. Pero como siempre el </span><span lang="es"><em>&ldquo;una m&aacute;s y no jodemos&hellip;&rdquo;</em></span><span lang="es"> gan&oacute; la pulseada de un segundo bis y Aznar, casi desnudo instrumentalmente, le dio lugar a </span><span lang="es"><em>Ella Tambi&eacute;n</em></span><span lang="es">. Breve apag&oacute;n de luces, alaridos y un largo silencio. Estaba todo dicho.</span></span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><span lang="es"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/Aznar.jpg" alt="" /><br /></span></span></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Thu, 03 May 2012 13:10:31 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/6f6ad136e5a6f5e76f18ca36e7aee1c5.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[El brasileño que vino del espacio exterior]]></title>
                    <description><![CDATA[<p>Lenine trajo su particular visi&oacute;n de la m&uacute;sica del pa&iacute;s verdeamarelo al Gran Rex</p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<!-- p { margin-bottom: 0.21cm; }a:link {  } -->
<p style="margin-bottom: 0cm;"><strong>Por Aurelia Rich</strong></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Al levantarse el tel&oacute;n, lo primero que impacta es el hueco en el centro del escenario: falta la bater&iacute;a, y este detalle es todo un manifiesto. Si en el recital de 2008 sus guitarras electrificadas lograban que en el aire flotara un tufillo a bombachas h&uacute;medas, el pasado mi&eacute;rcoles, en el Gran Rex, Lenine convoc&oacute; a un p&uacute;blico seducido por un presente buc&oacute;lico y experimental, que lo encuentra durmiendo a su nieto en la tapa de <em>Ch&atilde;o</em>, el &aacute;lbum que vino a presentar.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Mientras el aire comienza a moverse con los r&iacute;tmicos acordes de <em>Isso &eacute; s&oacute; o come&ccedil;o</em> (parad&oacute;jicamente, el &uacute;ltimo tema del disco), va entrando la banda, que incluye a su hijo Bruno Giorgi, m&uacute;sico y productor en <em>Ch&atilde;o</em>, y encargado del dise&ntilde;o sonoro (guitarras, bajo, efectos electr&oacute;nicos, loops). Completa el tr&iacute;o Junior Tolstoi, guitarrista y pianista, rodeado de multitud de racks que manipula con originalidad para acompa&ntilde;ar tanto los leves sonidos amaz&oacute;nicos como las avanzadas hasta el borde del desborde rockanrollero que componen el amplio paisaje sonoro de Lenine, con quien trabaja desde el a&ntilde;o 2000.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">A partir de esta introducci&oacute;n, en la primera parte del recital, Lenine respeta el orden de <em>Ch&atilde;o</em>, a la vez  que su estructura: temas breves, con un di&aacute;logo entre lo b&uacute;lico y lo urbano, hilvanados por ruidos y sonidos que tal vez no nos detenemos a registrar, pero que son una constante para el o&iacute;do en el d&iacute;a a d&iacute;a, como el canto de un p&aacute;jaro, el fregar de un lavarropas, el bullir de una pava o el tr&aacute;nsito de una avenida.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">As&iacute;, los latidos de un coraz&oacute;n se suman a las guitarras y la respiraci&oacute;n del cantante para hacer sonar <em>Se N&atilde;o For Amor Eu Cegue</em>, una canci&oacute;n de sonidos peque&ntilde;os que resuenan en s&iacute; mismos y as&iacute; se amplifican. Sigue con <a><em>Amor &Eacute; Pra Quem Ama</em></a>, la balada en que, literalmente, canta un pajarito, que se sum&oacute; a la orquesta durante la grabaci&oacute;n del disco para acompa&ntilde;ar el mensaje esencial  mensaje de esta obra: &ldquo;qualquer amor j&aacute; &eacute; um pouquinho de sa&uacute;de, um descanso na loucura&rdquo;&hellip;</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/Lenine.jpg" alt="" /><br /></span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">En este punto hace un stop y por primera vez se dirige a su p&uacute;blico:"Buenas noches", pronuncia en un espa&ntilde;ol modesto. El teatro celebra, y la energ&iacute;a da un giro hacia la batucada cuando entra una versi&oacute;n de <em>A ponte</em>, sostenida por bases y ritmos sampleados, que suman complejidad, y son la marca de un show que intenta ir m&aacute;s all&aacute; de lo c&oacute;modo.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">A partir de aqu&iacute;, una serie &eacute;xitos acumulados desde la d&eacute;cada del &acute;90, con paradas especiales en temas de&nbsp;<em>Olho de Peixe</em> (<em>Acredite ou N&atilde;o, Le&atilde;o do Norte</em>), <em>O Dia em que Faremos  Contato</em> (<em>A ponte, Candeeiro encantado</em>) y con versiones un toque m&aacute;s experimentales del &aacute;lbum que fue su f&aacute;brica de hits, <em>Na Press&atilde;o</em>: <em>A rede, Jack Soul Brasileiro, Tubitupy, Rua da Passagem (Transito), Relampiano,  Pacienca</em> &ndash;en el bis- colmaron los anhelos auditivos de una platea que, sin dudas, le renov&oacute; a Lenine su voto positivo.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Entretejiendo pasado y presente, los temas de <em>Ch&atilde;o</em> - <em>Uma canc&atilde;o &eacute; s&oacute;, De onde vem a </em><em>can&ccedil;&atilde;o</em><em>, Tudo que me falta, O silencio das estrelas</em>- se fueron colando para formar una trama que, aunque no haya sido fogosa, combin&oacute; jungla y metal en dosis justas.</span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm;"><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;">Casi sin palabras (&ldquo;Los que me conocen saben que no hablo para no perder tiempo y tocar m&aacute;s&rdquo;, explic&oacute;), el cierre que redonde&oacute; el c&iacute;rculo fue con  <em>Isso &eacute; s&oacute; o come&ccedil;o. </em>Y as&iacute; Lenine dej&oacute; los latidos de su coraz&oacute;n reverberando sobre Avenida Corrientes.</span></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Fri, 27 Apr 2012 15:48:15 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/c006cedc16f4d9cea90317ce5171aa05.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Amores gitanos]]></title>
                    <description><![CDATA[<p>Emir Kusturica y la No Smoking Orquestra en un intenso y mortal ataque desde los Balcanes a la noche porte&ntilde;a.</p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<p><strong>Por Grisel Ruiz</strong></p>
<p><strong>Foto cortes&iacute;a de&nbsp;<span>Dragan Teodorovic Zeko</span></strong></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">El gitano est&aacute; de vuelta, y tiene con qu&eacute;.</span></p>
<p><span style="font-size: small; font-family: arial, helvetica, sans-serif;">Emir Kusturica revent&oacute; a morir a un p&uacute;blico que, como ni&ntilde;os revoltosos, se sacud&iacute;a exorcizado por el sonido de trompetas aceleradas, los violines entrecruzados y los acordeones en contratempo. Un ritmo que fue constante durante las casi dos horas que dur&oacute; su show del pasado s&aacute;bado 14 de abril en El Teatro Vorterix de Colegiales. Es que el serbio y la No Smoking Orchestra tienen el don de divertir en cada una de sus presentaciones. A pesar de la ausencia de su coequiper, el estramb&oacute;tico Dr. Nele Karajlic, &ndash; creador de la TNSO y famoso porque tom&oacute; el mando de la actuaci&oacute;n al estilo de un Capit&aacute;n Am&eacute;rica un poco desfasado-, el serbio y su compa&ntilde;&iacute;a se dieron el gusto de bailar y hacer bailar.</span></p>
<p><span style="font-size: small; font-family: arial, helvetica, sans-serif;"><img style="float: left;" src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/Kusturica1.jpg" alt="Kusturica" width="450" height="300" /><br /></span></p>
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<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Dejan Sparavalo (viol&iacute;n y voz) fue una gran base para mantener vivo el efecto del ausente Nele. Su destreza para saltar con las rodillas bien arribas y gritar al estilo de un vikingo mientras maniobra un inquieto viol&iacute;n, provoca una reacci&oacute;n de hipnosis colectiva.&nbsp;Basado en el &eacute;xito de las canciones de sus pel&iacute;culas </span><em style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Arizona Dream</em><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;"> y </span><em style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Underground</em><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">, el cineasta y m&uacute;sico dej&oacute; complacido a un p&uacute;blico que, durante la ceremonia-show, ped&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s. El divertimento fue la consigna. Lo mismo que los gui&ntilde;os. As&iacute; parodi&oacute; el discurso de la MTV, con algunas leves modificaciones. Por eso, cuando Kusturica preguntaba "Do you agree?", el p&uacute;blico respond&iacute;a: "Fuck you MTV!". Y, mientras entre canci&oacute;n y canci&oacute;n intercalaban algunos fraseos de la canci&oacute;n insignia de </span><em style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">La Pantera Rosa</em><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">, Kusturica invitaba a un har&eacute;n de mujeres a subir alescenario para ensayar una tan improvisada como extensa coreograf&iacute;a.</span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">La No Smoking Orchestra fue creada en 1980 y catalogada como la expresi&oacute;n musical del "&iexcl;Nuevo Primitivismo!". Y eso ofrecieron en este show dif&iacute;cil de narrar: una excitaci&oacute;n salvaje, primaria, a base de un tecno rock con sabor a patria perdida, a posguerra. En ese &aacute;mbito, Kusturica reina. Y los temas se descuelgan uno tras otro: <em>Pit Bull Terrier</em>, <em>Untza Untza</em>, <em>Was Romeo Really a Jerk.</em> Puro tecno punk gitano. Kusturica est&aacute; de vuelta y goza de buena salud.</span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/Kusturica2.jpg" alt="" width="450" height="240" /></span></p>]]></body>
                    <guid>http://revistabacanal.com.ar/nota/revista/93/amores-gitanos</guid>
                    <link>http://revistabacanal.com.ar/nota/revista/93/amores-gitanos</link>
                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Wed, 18 Apr 2012 11:58:15 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/34c7c8dc73d8d4d9ba5ba9554b74b0c9.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Los años 90 en el siglo XXI]]></title>
                    <description><![CDATA[<p>Una de las bandas m&aacute;s originales e influyentes de la historia del rock se present&oacute; por segunda vez en nuestra ciudad.</p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;"><strong>Por Grisel Ruiz</strong><br /><strong>Fotos: cortes&iacute;a de Guido Adler</strong><em><br /></em></span></p>
<p><span style="font-family: arial,helvetica,sans-serif; font-size: small;"> </span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Despu&eacute;s del show que dieron el a&ntilde;o pasado en Puerto Madero, Jane's Addicttionse qued&oacute; con las ganas de m&aacute;s Buenos Aires y, el martes 10 de abril, se dieron el gusto.</span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;"><br />Es que la banda californiana liderada por Perry Farrell rompi&oacute; con el mito de la nostalgia e incendi&oacute; de pasi&oacute;n de un modo muy siglo XXI a los m&aacute;s de 1.500 fans que se api&ntilde;aron y poguearon a morir en El Teatro Vorterix de Colegiales. Nada de ser un cl&aacute;sico de los 90 y quedarse contemplando las fotitos viejas. Esto fue ac&aacute; y ahora. El show empez&oacute; con Underground y un p&uacute;blico enloquecido que recibi&oacute; ese tema apertura del disco <em>The Great Escape Artist</em> (2011) como parte del aire que faltaba en el teatro. En el escenario, Farrell, (Dave) Navarro, (Stephen) Perkins y Chris Chaney, protagonizaron una suerte de escenas psicod&eacute;licas alternativas, apareciendo y desapareciendo como si fueran una pandilla de Harry Potter en medio de un trip lis&eacute;rgico. A eso, le sumaron erotismo: bailarinas de burdel se balanceaban en enormes trapecios sobre el escenario con un estilo poco proto grunge pero, en esencia, efectivo.<br /></span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;"><img src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/JAFOTO3.jpg" alt="Jane&acute;s Adiction 1" width="405" height="270" /></span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Jane's Addiction se present&oacute; en este abril por segunda vez en dos a&ntilde;os consecutivos en Buenos Aires. Antes, Farrell se hab&iacute;a hecho rogar durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. Y ese ruego se pag&oacute; con creces en el Vorterix: con gran presencia y alto histrionismo,mostr&oacute; actitud y dinamismo de puro rockstar. Lo &uacute;nico que le falt&oacute; fue una mejor voz para semejante vestido. Pero no siempre se puede pedir todo.</span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Entre im&aacute;genes de soldados y un hombre p&aacute;jaro que sobrevol&oacute; -como las mujeres colgantes de Babilonia- el escenario sonaron riffs &eacute;picos en <em>Been Caught Stealingy</em> en el m&aacute;s reciente Just Because. El show se mantuvo a tope intercalando cl&aacute;sicos de la banda -de la &eacute;poca de <em>El Ritual de lo Habitual</em> (1990)- con canciones m&aacute;s recientes. As&iacute; desfilaron <em>Ain't No Right</em>, <em>Ted</em>, <em>Just Admit It...</em>, <em>Twisted Tales</em>, <em>Jane Says</em>, <em>Chip Away</em> y <em>End To The Lies</em>, entre otros.<br /></span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Para el final Perry, en un castellano indescifrable, se puso un tanto demagogo y, por qu&eacute; no, nost&aacute;lgico. Tal vez por eso, intent&oacute; parafrasear la vieja frase tan noventosa en un idioma que parec&iacute;a traducido por google: &ldquo;Nosotros tenemos m&aacute;s influencia con sus hijos que usted tiene.. (sic) Pero los amamos. Creado en Los &Aacute;ngeles....&iexcl;Juana's Addiction!&rdquo; (requeterequete sic). Lo bueno es que despu&eacute;s del discursito explot&oacute; el querid&iacute;simo <em>Stop!</em> y el inevitable <em>Ocean Size</em>.<br /></span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Como sabios maduros, los integrantes que representan aqu&iacute; y all&aacute; la adicci&oacute;n de Juana dejaron en Buenos Aires una lecci&oacute;n que, por conocida, no deja de ser importante: para lograr un recital soberbio e inolvidable hay que saber contar la propia historia. </span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;"><em><span style="font-size: small;"><img style="float: left;" src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/JAFOTO2.jpg" alt="Jane&acute;s Adiction 2" width="427" height="640" /></span></em></span></p>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Fri, 13 Apr 2012 20:02:48 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/cb55d7eecddf6fbe10f8fc52e12c381f.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Tarde pero seguro]]></title>
                    <description><![CDATA[<p>En el cierre de la primera fecha del Quilmes Rock 2012, la banda compens&oacute; con un show potente la larga espera para verlos en nuestro pa&iacute;s.</p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Los 17 a&ntilde;os de espera para ver a Foo Fighters en Buenos Aires tuvieron compensaci&oacute;n con el gran show que la banda di&oacute; el martes 3 de abril &nbsp;como cierre de la primera fecha del Quilmes Rock. Lejos de aquel tibio River que Dave Grohl pis&oacute; hace 20 a&ntilde;os cuando el &uacute;nico recital de Nirvana en nuestro pa&iacute;s dej&oacute; a fans con un sabor amargo en la boca, anoche la buena sinton&iacute;a entre la banda y el p&uacute;blico fue uno de los puntos fuertes.&nbsp;</span></p>
<p><br /><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">El estadio no estaba a pleno - los precios altos del festival se hicieron sentir, aunque probabablemente la segunda fecha, en combo con Artic Monkeys, lleve m&aacute;s gente - pero los que estaban presentes respondieron inmediatamente al trio de temas de apertura, Bridge Burning, Rope y The Pretender. Desde ah&iacute; nunca baj&oacute; el ritmo, mientras recorr&iacute;an hits como My Hero, Learn to Fly y Best of you, algunos viejitos como Big Me, que Grohl coment&oacute; que ya casi nunca tocan en vivo, Cold Day interpretada por el baterista, Taylor Hawkings y las m&aacute;s nuevas, White Limo y Walk, entre otras. Entre medio, hasta se colaron algunos peque&ntilde;os homenajes a The Ramones, Queen, Maiden y Pink Floyd.</span></p>
<p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: small;">Ghrol no dej&oacute; de arengar al p&uacute;blico en todo momento, buscando siempre interacci&oacute;n e intercalando comentarios que si bien no salieron de la cl&aacute;sica demagogia rockera, al sumarse a su estilo natural y el potente show que estaban ofreciendo, volvieron imposible no creerles que ellos tambi&eacute;n lo estaban disfrutando. Para los bises sali&oacute; solo al escenario para una versi&oacute;n ac&uacute;stica de Wheels, que sigui&oacute; con Times like These, donde se sum&oacute; el resto de la banda. Y, gran momento antes del cierre, invitaron a Joan Jett para un cover de Bad Reputation. Tras casi tres horas tocando, se despidieron con Everlong, tan arriba como hab&iacute;an comenzado y con calurosas promesas de no dejar pasar otros 17 a&ntilde;os antes de visitarnos nuevamente.&nbsp;</span></p>
<p><em><span style="font-size: x-small;">Por Sandra Mart&iacute;nez</span></em></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Mon, 09 Apr 2012 15:14:15 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/6b746b2dd8e85130197e6c81c0eddb3d.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Morrissey en Buenos Aires]]></title>
                    <description><![CDATA[<p>El ex cantante de The Smiths luci&oacute; todo su repertorio en G.E.B.A.</p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<p><span style="font-size: x-small;">Mozz volvi&oacute; a la Argentina y despu&eacute;s de girar por el pa&iacute;s, con shows en  C&oacute;rdoba, Mendoza y Rosario, llen&oacute; GEBA y cumpli&oacute; con las expectativas de  sus seguidores. Que eran, b&aacute;sicamente, pasar una gran noche escuchando  hits de The Smiths y de su carrera solista. </span></p>
<p><span style="font-size: x-small;">Tras la apertura de la cantante  americana Kristeen Young, que el p&uacute;blico escuch&oacute; con fria paciencia,  Morrisey sali&oacute; a escena con <em>First Of The Gang To Die</em> y al grito de  "Buenos Aires, soy una estrella!". Una declaraci&oacute;n de divo en total  contradicci&oacute;n con el show despojado que ofreci&oacute;, donde los &uacute;nicos  protagonistas fueron la voz intacta del ingl&eacute;s y la performance  impecable de su banda.&nbsp;</span></p>
<p><span style="font-size: x-small;"> Despu&eacute;s de un set bien arriba con <em>You Have  Killed Me</em>, <em>You're The One For Me</em>, <em>Fatty</em> y <em>There Is A Light That Never  Goes Out </em>el clima se puso melanc&oacute;lico con temas m&aacute;s oscuros de su  repertorio como <em>Alma Matters</em> o <em>Ouija Board, Ouija Board</em>, para luego  enardecer a las/los groupies arrojandoles su camisa transpirada mientras  entonaba Let Me Kiss You. </span></p>
<p><span style="font-size: x-small;">El toque dram&aacute;tico <img style="float: left;" src="http://i1186.photobucket.com/albums/z375/RevistaBacanal/file_20120225122129.jpg" alt="" width="120" height="144" />de la noche fue <em>Meat  is Murder</em>, cuando la pantalla de fondo, que durante todo el espect&aacute;culo  se limit&oacute; a mostrar una foto - una pena para los que lo vimos desde  nuestros escasos metro sesenta, complicados por la poca altura del  escenario - acompa&ntilde;&oacute; el himno vegano con crudas im&aacute;genes de matanza  animal. Las ni&ntilde;as hipster chillaban y se tapaban los ojos y promet&iacute;an no  volver a tentarse con una pechuga de pollo. </span></p>
<p><span style="font-size: x-small;">&iquest;C&oacute;mo seguir despu&eacute;s de  eso? Con pol&iacute;tica: declarando que todo el mundo sabe que las Malvinas  son argentinas y que no hay que culpar a la gente por las decisiones de  sus gobiernos, una opini&oacute;n remarcada por las remeras que lucieron sus  m&uacute;sicos, con la leyenda "We hate William and Kate" y la foto de los  pr&iacute;ncipes.&nbsp; Despu&eacute;s, a bailar de nuevo con otro de The Smiths, <em>Please,  Please, Please, Let Me Get What I Want</em>, seguida por <em>Scandinavia</em>, un  adelanto de su pr&oacute;ximo album, y para cerrar la esperada <em>How Soon is Now</em>.  Hora y media ya hab&iacute;a pasado sin un momento de m&aacute;s, y Morrisey volvi&oacute; a  salir para dejar <em>One Day Goodbye Will Be Farewell</em> como &uacute;nico bis.  Apropiada la tem&aacute;tica para una despedida, aunque muchos hubieramos  preferido <em>The Boy With The Thorn In His Side</em> o <em>Panic</em>, pero de todas  formas nos fuimos satisfechos y esperando que por el momento su partida  no sea un adi&oacute;s sino un hasta luego.</span></p>
<p><em><span style="font-size: xx-small;">Por Sandra Mart&iacute;nez</span></em></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Tue, 06 Mar 2012 17:19:41 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/b7829a984bdc00b7e9b83528d666f2ae.jpg" type="image/jpeg"/></item><item>
                    <title><![CDATA[Nos tapó el agua]]></title>
                    <description><![CDATA[<p>Roger Waters lleva ocho estadios River vendidos a tope. Pros y contras del maridaje entre el rock dinosaurio y la tilinguer&iacute;a argentina.</p>]]></description>
                    <body><![CDATA[<p>No se trata de poner en duda su calidad musical, tampoco seremos tan ingenuos como para no apreciar su visi&oacute;n en los negocios. Pero, definitivamente, la fiebre por Roger Waters en la Argentina aparece como decadente. No s&oacute;lo eso: la fiebre por The Wall suena en parte grosera y en parte ordinaria. Como si el consumo de los noventa regresara potenciado y el viejo clich&eacute; del deme dos haya mutado en un monstruo a&uacute;n m&aacute;s poderoso: el temible -hasta el cierre de esta revista- &iexcl;Deme ocho! Para peor, nadie puede asegurar que &eacute;sta sea la &uacute;ltima de las mutaciones: pueden aparecer Deme nueve, Deme 10 y as&iacute;. De aqu&iacute; a marzo 2012 puede ocurrir cualquier cosa. Para colmo, ya se anuncia la llegada -para otro target de p&uacute;blico- del combo espa&ntilde;ol por excelencia: Joaqu&iacute;n Sabina + Joan Manuel Serrat, que confirma la permanencia en el pa&iacute;s ad infinitum del virus Deme.<br /><br />Pero volvamos a lo nuestro: George Roger Waters, bajista, brit&aacute;nico, con un extra&ntilde;o parecido a Richard Gere. Antes, dijimos que no &iacute;bamos a poner en duda su calidad musical. Pero igual lo haremos o, al menos, pondremos algunas frases entre signos de preguntas: &iquest;es The Wall (1979) superior como obra conceptual a, pongamos,<br />The Dark Side of the Moon (1973)? &iquest;Tiene The Wall mejores canciones que, pongamos, Wish You Were Here (1975)? &iquest;Fue The Wall la obra para el mainstream compuesta por Pink Floyd -en rigor principalmente por Waters- o fue una cr&iacute;tica al mainstream haciendo, justamente, una obra megah&iacute;per- s&uacute;per-giga comercial? &iquest;Es el espect&aacute;culo The Wall Live la idea del disco The Wall o lo es de la pel&iacute;cula de Alan Parker, Pink Floyd The Wall? &iquest;Es The Wall Live una suerte de Disneylandia de la m&uacute;sica donde todo est&aacute; m&aacute;s o menos digerido? &iquest;Es The Wall Live un simulacro -en el sentido de representaci&oacute;n que le otorgaba Jean Braudillard donde el p&uacute;blico s&oacute;lo espera ver el chancho volador para sacarle fotos con un telef&oacute;no &uacute;ltima generaci&oacute;n e, ipso pucho, colgarlas en tiempo real en su muro de Facebook? &iquest;Hay, realmente hay, en la Argentina seguidores de Pink Floyd-Waters como para llenar ocho canchas de River? &iquest;Los ocho estadios de River colmados no son la imagen mejorada de la famosa picadora de carne de la pel&iacute;cula de Parker en la que tarde o temprano -estudiantes o civiles- todos caemos? Seg&uacute;n lo que cada lector responda a estas preguntas, estar&aacute; m&aacute;s cerca o m&aacute;s lejos de cantar, &iexcl;Hey, Roger, leave the kids alone!<br /><br /><strong>Money</strong><br />Antes -all&aacute; por el principio del primer p&aacute;rrafo de esta nota- dijimos que no &eacute;ramos tan ingenuos como para desconocer el talento para los negocios de RW. Pero esto no viene de ahora, no empez&oacute; con The Wall Live. Ni, tampoco, deber&iacute;a hablarse de talento sino m&aacute;s bien de una suerte de apretada interna hacia la banda y luego de una importante astucia legal. Sucede que Waters fue uno de los fundadores -junto con el baterista Nick Mason, con el tecladista Richard Wright, con el olvidado Bob Klose y con el inolvidable Syd Barrett- de Pink Floyd. David Gilmour lleg&oacute; m&aacute;s tarde, cuando la locura y las drogas de Barrett lo llevaron adentro de s&iacute; mismo y fuera de la banda. Con los a&ntilde;os, Waters y Gilmour se convirtieron en los referentes de Floyd y en los m&aacute;ximos hacedores de los discos, quienes firmaban las canciones.<br /><br />Un buen d&iacute;a, all&aacute; por 1985 -despu&eacute;s del disco The Final Cut (1983)-, Waters decidi&oacute; que el proyecto Floyd estaba agotado. No fue una decisi&oacute;n conjunta sino la visi&oacute;n de RW sobre el asunto. Los dem&aacute;s no estuvieron de acuerdo y siguieron utilizando el nombre de la banda. Ah&iacute; empez&oacute; la batalla jur&iacute;dica. Cuando firmaron la paz, el mundo qued&oacute; dividido as&iacute;: Waters se qued&oacute; con The Wall y otros suburbios glamorosos y Gilmour -y los dem&aacute;s en menor medida- con el nombre Pink Floyd. Parec&iacute;a una decisi&oacute;n osada la de Waters porque perd&iacute;a y bastante sin la marquesina de PF. Sin embargo, el tipito demostr&oacute; ser un crack a la hora de montar un espect&aacute;culo, a la hora de vender un show, a la hora de la magia arriba del escenario. A la hora de reciclar los spotlights de la banda agotada. Esto es: The Dark Side of the Moon Live y ahora The Wall Live. Es cierto que, despu&eacute;s de la separaci&oacute;n, Gilmour y compa&ntilde;&iacute;a sacaron discos m&aacute;s menos olvidables: A Momentary Lapse of Reason (1987) y The Divison Bell (1994).&nbsp; Definitivamente, Waters ten&iacute;a raz&oacute;n y el proyecto estaba agotado. Lo que logr&oacute; con la pelea fue quedarse con la mejor parte del bot&iacute;n.<br /><br /><strong>Us and them</strong><br />No est&aacute;n mal, por definici&oacute;n, los r&eacute;cords de venta. Tampoco est&aacute; mal la nostalgia o el anhelo por escuchar, con aprox unos 30 a&ntilde;os de demora, las canciones en vivo de una de las bandas m&aacute;s importantes de la historia de la cultura rock. Nadie se olvida que la pel&iacute;cula de Parker fue -junto con La canci&oacute;n sigue siendo la misma, de Led Zeppelin- la que m&aacute;s a&ntilde;os estuvo vigente en pantalla en los cines de culto. Pero volver la venta r&eacute;cord un hecho cultural sumable al mensaje -bueno o malo, perimido o actual- de The Wall en particular y de Pink Floyd en general, es demasiado. Y sacar chapa por ser &ldquo;los campeones mundiales en ventas de entradas para ver a Roger Waters&rdquo; es directamente una tilinguer&iacute;a. Claro, esto no es nuevo. Seg&uacute;n el mito popular, la novela Cien a&ntilde;os de soledad (Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez) fue primero coronada en Buenos Aires antes que en el resto del planeta. Y las mejores pel&iacute;culas de Ingmar Bergman -desde El s&eacute;ptimo sello a El huevo de la serpiente, pongamos- se discut&iacute;an con mayor pasi&oacute;n en los bares de avenida Corrientes que en los caf&eacute;s de la siempre culta Par&iacute;s. Como sea, este tipo de actitud parece ser patrimonio -la Unesco ya est&aacute; por declararlo para que lo sepa la humanidad toda- de cierto argentino tipo que hace carne aquella bravuconada de Michel Foucault: &ldquo;No me pregunten qui&eacute;n soy, ni me pidan que siga siendo el mismo&rdquo;. Y, probablemente esta queja primaveral -tambi&eacute;n tan argentina, por cierto- sea prehist&oacute;rica el pr&oacute;ximo marzo, cuando el agua llegue con su nombre traducido al ingl&eacute;s y nos tape por completo. *</p>
<p><em>Texto Javier Rombouts</em><br /><em>Ilustracion Ariel Escalante</em></p>]]></body>
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                    <category><![CDATA[Música]]></category>
                    <pubDate>Tue, 15 Nov 2011 14:32:58 -0300</pubDate><enclosure  url="http://revistabacanal.com.ar/application/output/adjuntos/0802e331108d0840476cab0d1162db58.jpg" type="image/jpeg"/></item></channel>
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